Metodología
Cómo obtenemos cada dato, qué decisiones hemos tomado al procesarlo, y qué limitaciones tiene. Si algo de esto no estuviera publicado, no deberías fiarte de los números.
Las dos fuentes
1. Índices oficiales (TIEPI y NIEPI)
Los publica el Ministerio a partir de lo que le reportan las distribuidoras, según la Orden ECO/797/2002. Cubren 52 provincias y los años 2003-2021, desglosados por tipo de zona. Los descargamos del sistema público de consulta y archivamos el documento original de cada año.
Limitaciones: la serie se detiene en 2021; no hay desglose por distribuidora; y la unidad geográfica es la provincia, no el municipio ni el barrio. Además, los calcula la propia empresa a la que evalúan.
2. Captura de los mapas públicos de averías
Consultamos cada 15 minutos los mapas de averías que publican las distribuidoras que cubrimos, y guardamos la respuesta íntegra tal como llegó. Ese archivo es la evidencia: permite reconstruir el histórico completo y demostrar qué decía la fuente en cada momento.
La decisión más delicada: cuándo termina una avería
Las distribuidoras publican una «hora prevista de restablecimiento», pero hemos comprobado que es una estimación redondeada al cuarto de hora que se va corriendo hacia adelante mientras la avería sigue activa. No es un hecho, así que nunca la usamos para calcular duraciones.
Deducimos el final de otra forma: por la ausencia de la avería entre dos capturas. La luz volvió en algún momento entre la última vez que la vimos y la primera en que ya no estaba, así que tomamos el punto medio. Y declaramos la confianza:
- Si el intervalo entre capturas fue el normal, el cierre es fiable.
- Si nuestro recolector estuvo caído más de 45 minutos, el cierre se marca como incierto y esos días aparecen en gris en las vistas históricas.
- Lo que lleva más de 7 días sin aparecer se cierra por tiempo, siempre como incierto. Esto evita los «apagones fantasma» de meses que aparecen cuando nadie marca el final.
Estado actual del archivo
Capturas realizadas: 7482 · averías registradas: 68306 · ya cerradas: 68150. Registrando desde el 28 de julio de 2026.
Cómo estimamos las personas sin luz
Las distribuidoras publican puntos de suministro, no personas ni viviendas. Decir «3.000 clientes» es exacto pero no significa nada para nadie; decir «unas 4.500 personas» se entiende. La conversión tiene dos pasos, y el segundo es el que casi todo el mundo se salta:
- No todos los suministros son viviendas. Hay comercios, garajes, trasteros y locales. Cruzando los hogares que publica el INE con los suministros que las propias distribuidoras reportan al Ministerio sale la proporción real: en Málaga 59 de cada 100 suministros son viviendas; en Ávila, sólo 37. Sin esta corrección la cifra saldría casi el doble de lo que es.
- Cuánta gente vive en cada hogar. El INE lo publica por municipio, con 8.131 municipios. Cuando no tenemos el municipio exacto usamos, por este orden, la media de la provincia, la de la comunidad y la nacional.
En Málaga capital el resultado es un factor de 1,54 personas por punto de suministro (0,59 × 2,63). Es una estimación, y por eso siempre va con la palabra «unas». La cifra exacta de personas no la sabe nadie, tampoco la distribuidora.
Fuentes: INE, distribución de hogares por tamaño (tabla 59543); e índices de calidad zonal del Ministerio, de donde salen los suministros por provincia.
Qué vale y qué no vale nuestro registro
Conviene ser claros, porque exagerar aquí sería lo que hundiría el proyecto en cuanto una distribuidora lo señalara. No conocemos ninguna resolución en la que un registro ciudadano de terceros haya sido prueba determinante. La normativa construye el cómputo oficial sobre el registro de incidencias de la propia distribuidora, y lo único que el Real Decreto reconoce como prueba de parte es un equipo de medida precintado y acordado por escrito entre ambas partes.
Lo que sí aporta este archivo: corroboración de lo que te pasó y, sobre todo, patrón colectivo — que es lo útil para pedir un expediente ante la administración o un plan de mejora en una zona. Pero no sustituye a tu número de incidencia. Si quieres reclamar, llama a tu distribuidora en cada corte.
Fragmentación de averías
Hemos observado que la distribuidora publica una misma avería como varios registros distintos: en un caso, diecinueve registros con exactamente la misma hora de inicio en un radio de dos kilómetros. Para un vecino eso fue un corte, no diecinueve.
Por eso, antes de contar interrupciones agrupamos los registros que comparten hora de inicio y proximidad. En los datos que llevamos, esa agrupación reduce los registros en torno a un tercio. Contarlos sin agrupar inflaría justo la cifra que decide si alguien puede reclamar.
Lo que la norma no resuelve
Si varios cortes del mismo día derivados de una misma incidencia cuentan como uno o como varios no está resuelto de forma inequívoca en la normativa para la calidad individual. Es exactamente el punto donde una distribuidora rebajará el conteo. Lo decimos en vez de aparentar una certeza que no existe.
Cómo verificar que no nos inventamos nada
Cada captura se archiva íntegra y encadenada por un hash con la anterior: alterar un dato pasado rompería la cadena de todos los posteriores, y eso lo puede comprobar cualquiera. Los datos están disponibles para descarga.
Corrección de errores
Si encuentras un dato incorrecto, dínoslo y lo corregiremos dejando constancia pública del cambio. Preferimos rectificar rápido y a la vista que defender un número equivocado.